En mi entrada de “5 consejos para encontrar inspiración para escribir” hubo un comentario muy interesante de José Manuel Valle que invitaba a la reflexión:

Yo tengo una pregunta para ti, Nerea.

¿Qué hay de escribir con música? Yo hace un tiempo escribía siempre con listas de Spotify apropiadas para la escritura (música melódica, suave, tranquila…), y la verdad es que funcionan porque lo que más me molesta es el ruido (ya sea de la televisión, del tráfico, de voces en casa…), pero de un tiempo a esta parte he estado pensando en que quizás ese tipo de música condiciona mucho de lo que se escribe. Es como cuando vas corriendo con el mp3 y si suena una canción con mucho ritmo, te sientes más motivado a correr rápido que si suena una más lenta.

Entonces mi pregunta es doble; ¿es mejor escribir en silencio o de lo contrario es mejor con la compañía de la música? Y si es así, ¿condiciona el tipo de música lo que saldrá de nuestras cabezas?

Muy interesante reflexión. En mi caso, no suelo escribir con música porque normalmente la música no forma parte de mi multitarea (por ejemplo, no estudio con música), pero debo confesar que las veces que lo he intentado las musas se han portado muy bien. Normalmente me pongo una canción en bucle, una canción que transmita lo que yo quiero plasmar en el papel porque, efectivamente sí creo que influye en nuestra escritura. Si escuchamos una canción triste, estaremos predispuestos a escribir algo más triste. Se puede jugar con ello: poner canciones al azar y dejar que ellas nos vayan hilando la historia. O, por el contrario, saber muy bien cuál es la meta y elegir la canción idónea para ello, que nos ayude a introducirnos en el ambiente que queremos crear.

Intentando indagar más sobre este tema, me he encontrado con este artículo de J. Vidal Valicourt, que, si bien no resuelve nuestra cuestión, sí que hace una oda a la música que he encontrado interesante.

Y vosotros, ¿creéis que la música es importante para un escritor?